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Los cinco mejores yields de esta web caben en quince apuestas

Los cinco yields más altos de la plataforma —99,9 %, 88,3 %, 70 %, 66,5 % y 65,5 %— salen de quince picks liquidados entre los cinco. El historial más largo, 219 picks, va a −0,8 %. Sobre los 21 tipsters con historial, la correlación entre picks publicados y tamaño del yield es −0,84.

· 6 min de lectura · cifras de ese día, sin retocar después

Hay un número que decide si alguien paga por unos pronósticos, y es el yield. Casi nadie mira el que va debajo: cuántas apuestas hay detrás.

El 25 de agosto de 2026 esta plataforma tenía 22 tipsters registrados y 21 con al menos un pick liquidado. Repartidos por el tamaño de su historial, así queda el escaparate:

Picks liquidadosTipstersYield medio, en valor absoluto
2 a 4959,7 %
5 a 19537,3 %
20 a 5956,7 %
60 o más21,95 %

No es una tendencia suave. Es una escalera que cae de 60 a 2 conforme la muestra crece. Sobre esos 21 historiales, la correlación de rangos entre número de picks y tamaño del yield es de −0,84: cuanto más ha publicado alguien, más pequeño es su porcentaje. En las dos direcciones.

Los cinco escándalos son nuestros

Aquí toca decir lo que no conviene. Los cinco yields más altos de la plataforma son +99,9 %, +88,3 %, +70,0 %, +66,5 % y +65,5 %. Salen, respectivamente, de 4, 2, 3, 2 y 4 picks. Quince apuestas entre los cinco.

Y la escalera funciona igual hacia abajo: en ese mismo tramo hay un −38,2 % sobre 3 picks, y en el siguiente un −30,4 % sobre 19. El ruido no es amable ni cruel, es simétrico. Lo que produce son titulares en las dos direcciones.

Mientras tanto, el historial más largo que existe en esta web —219 picks liquidados— va a −0,8 %. El segundo más largo, 78 picks, a +3,1 %. Los dos únicos números que empiezan a significar algo son los dos más aburridos de la lista. Están todos en el directorio, calculados en vivo.

Por qué pasa, en una cuenta

Coge cuatro apuestas de una unidad. Si las cuatro fallan, el yield es −100 %. Cambia una sola por un acierto a cuota 3,00 y pasa a −25 %: setenta y cinco puntos de yield movidos por un partido.

Haz lo mismo sobre 219 apuestas. Ese acierto extra mueve el yield 1,4 puntos.

Esa es toda la explicación. Un yield sobre cuatro picks no mide a un pronosticador: mide el último fin de semana. El yield no dice sobre todo lo bueno que es alguien; dice, sobre todo, lo poco que se le ha medido todavía.

¿Y un +26 % sobre mil apuestas? La pregunta está mal hecha

Antes que nada, lo que juega en contra de este artículo: las ventajas grandes existen. En un mercado poco líquido —una categoría menor, un mercado exótico, una liga que casi nadie cotiza— el precio puede estar mal por mucho, y quien sepa dónde mirar le saca un margen que en Primera División no existe. Eso es cierto, y quien lleve tiempo en esto conocerá casos.

El problema es otro, y también lo hemos medido aquí. Esos mercados no admiten dinero. Sobre 270 picks nuestros con la liquidez capturada en el momento de sellar, lo que el mercado aguantaba a esa cuota tenía una mediana de entre 93 y 1.318 €, y los más ajustados aguantaban quince euros.

Así que la pregunta no es si un +26 % es posible. Es esta otra: +26 % sobre cuánto dinero, y habrías podido ponerlo tú?

Y queda la otra mitad, la del ruido. Suponiendo un mercado justo —que nadie tiene ventaja, que el precio es el correcto— sobre 1.195 apuestas a una cuota media de 2,50, el azar mueve el yield unos ±3,5 puntos. A cuota media 3,50, que es alta, unos ±4,6.

Yield anunciado sobre ~1.200 apuestasCuota media 1,90Cuota media 2,50Cuota media 3,50
+26 %9,5 σ7,3 σ5,7 σ
+57 %20,8 σ16,1 σ12,5 σ

La sigma es la unidad de «cuánto se sale esto de lo normal». La física de partículas exige cinco para dar por descubierta una partícula nueva. Un +26 % sobre mil doscientas apuestas se sale entre seis y diez sigmas de lo que puede hacer la suerte. Un +57 %, entre doce y veintiuna.

Ojo con lo que dice y lo que no dice esa tabla. No demuestra que nadie mienta. Lo que descarta es una sola explicación —la suerte—, y deja el número necesitando una de las otras dos.

Una: es ventaja real, y entonces vive en uno de esos mercados donde el precio está mal porque no lo mira nadie. Perfectamente posible. Y perfectamente inútil para quien paga la suscripción, porque son los mercados que aguantan quince euros: el número es cierto y no se puede replicar con dinero de verdad. Un yield sin la liquidez al lado es media cifra.

Dos: el número no se midió, se escribió. Y esa es la parte que no necesita estadística para comprobarse: en la mayoría de esas plataformas el pick lo sube el propio tipster a mano, con el precio que él teclea. Un número que se puede escribir a mano no es una medición, es una declaración.

No hace falta decidir cuál de las dos es. Hace falta que el número venga con las dos cosas que lo hacen interpretable: sobre cuántas apuestas y cuánto dinero aguantaba cada una. Sin eso, un porcentaje suelto al lado de un nombre no dice nada, por grande que sea. Nosotros publicamos las dos, y por eso nuestro historial más largo sale a −0,8 % sobre 219 picks en vez de a algo vendible.

Y luego está lo que se elige enseñar

Hay una segunda forma de sacar un número bonito sin escribir una sola cifra falsa: elegir qué trozo del historial se enseña.

Trece de nuestros tipsters publican en más de una especialidad. Si de cada uno se enseña solo su especialidad principal en vez de su historial completo, doce de los trece salen mejor. La mediana de esa ventaja es de +10,5 puntos de yield. La media es +25,5, pero esa cifra la arrastra un solo caso de +107,5 puntos y un promedio que depende de un individuo no es un promedio: por eso va la mediana delante.

A cuatro de ellos les cambia el signo. El caso extremo: +99,9 % sobre 4 picks en su mejor parcela, −7,6 % sobre 178 en su historial entero. Otro: +3,1 % sobre 78, −10,4 % sobre 420. Las dos cifras de cada pareja son verdad. Para pasar de la segunda a la primera no hace falta mentir. Hace falta elegir.

Nosotros hacemos ese recorte, y está en la portada

Este artículo llevaría cinco apartados señalando un truco ajeno si no dijera lo siguiente: ese recorte lo hacemos aquí, por diseño, todos los días. La fila de tipsters de nuestra portada enseña de cada persona las cifras de su especialidad principal, no las de su historial completo. Es exactamente la elección que este texto acaba de describir.

Se hace porque seguir a un tipster es seguirlo en una especialidad concreta, y saber en cuál es bueno le sirve a quien va a pagar. Pero es una elección, y por eso la ficha de cada uno lleva su historial completo al lado, en la misma pantalla y sin pulsar nada: «sumando todas: 420 picks, −10,4 %».

El contrapeso que sí es raro en este mercado: esa fila enseña los rojos. Hoy, de los 21 historiales abiertos, seis están en negativo, y el que preside la fila por tener más picks que nadie es uno de ellos.

Un escaparate con seis historiales en rojo y un líder a −0,8 % no ayuda a vender nada. Está ahí porque es la única prueba de que los otros números no están elegidos. La huella de cada pick entra en el registro público antes de que se juegue el partido, y desde ese momento no la podemos tocar ni nosotros.

Cómo comprobar todo esto

El historial completo de cualquier tipster se descarga en CSV desde su perfil, con los fallos dentro. Cada pick lleva la cuota sellada contra el mercado en el segundo de publicarse y una huella criptográfica en el registro público. La tabla de márgenes por competición, con su metodología entera, está en el observatorio.

+18. Información sobre pronósticos verificados, no es una invitación a apostar. Juego responsable.